Divino nuncio de la Santísima Trinidad , gloriosísimo Arcángel San Gabriel: voz, que anunciasteis al mundo la feliz noticia de su redención por medio de la encarnación del Verbo en las purísimas entrañas de María Santísima; os pido, Espíritu celestial, que intercedáis por mi con el Señor, para que me aproveche de la gracia que me concede la Encarnación del Señor, y obrando en esta vida como verdadero cristiano, merezca acompañarlo en la eterna gloria.
Amén.