Oraciones

Oraciones de la Mañana

Ponte en presencia del Señor, y adórale diciendo:

En el nombre del Padre, del Hijo y del Espíritu Santo. Así sea.

Altísimo Dios y Señor mío, verdad inefable en quien creo, clemencia infinita en quien espero, bondad inmensa a quien amo sobre todas las cosas, os doy gracias por haberme criado, redimido, hecho cristiano y conservado hasta este día, que me propongo emplear en vuestro santo servicio mediante los auxilios de vuestra gracia.

Ofrezco pues a honra y gloria vuestra todos mis pensamientos, obras y trabajos del presente día con intención de ganar cuantas indulgencias pueda rogándoos por los fines, que tuvieron los Santos Pontífices en concederlas, y aplicándolas en su sufragio de las benditas almas del purgatorio y en satisfacción de mis pecados.

No permitáis, Padre mió amorosísimo, que os ofenda en este día: libradme de los lazos que me tienda el enemigo, y dadme fortaleza para huir de las ocasiones de pecar.

Quiero morir y vivir en vuestra santa fé, para que sirviéndoos en esta vida merezca gozaros en el reino de la gloria. Amén.

Padre Nuestro, Dios te salve, María; Creo en Dios Padre todopoderoso, etc.

A María Santísima

Virgen Santísima, patrocinio seguro de los que acuden a vuestro maternal amor, pedid a vuestro santísimo Hijo, y nuestro Señor Jesucristo, que todos mis pensamientos, palabras y acciones de este día y de toda mi vida le sean agradable.

Ángel de la Guarda

Bendito seáis de Dios, Ángel santo de mi guarda; yo os saludo, y os doy gracias por el cuidado que os he debido esta noche, librándome de todo mal en alma y cuerpo. Os suplico me alcancéis del Señor gracia para no caer en culpa alguna en este día, sino que en todo yo le sirva y glorifique.

Al Santo de su Nombre

Gran Santo, cuyo nombre tengo el honor de llevar, y cuyos ejemplos deseo sean la regla de mi conducta, protegedme y rogad por mi, para que pueda servir a Dios como vos en la tierra, y glorificarle eternamente con vos en el Cielo.

Oración

Dios mío, mi deseo es de ofreceros cuantas indulgencias yo pueda ganar en este día y en todos los de mi vida, en sufragio de las benditas almas del Purgatorio. Inspiradme verdadera devoción a esas pobrecitas, convencido como soy que todo lo que haré en favor de los difuntos, al fin se cambiará en mi beneficio, y recibiré una recompensa centuplicada. Así sea.

En el nombre del Padre, del Hijo y del Espíritu Santo. Así sea.